A

Un Día


Son y son siete años de la pintura en mi vida, mi búsqueda y experimentación, mi encuentro con mundo y con Dios, un granito de su creación y mi autoconocimiento.

Pinto lo que pienso y vivo, mi inconsciente se mira en trazo seguro y veloz, mi propio espíritu es visible a través con todas sus variables sentimentales del pasado, presente o futuro que junto al positivismo llenan en mi esta búsqueda de sueños cumplidos mostrando egoístamente mi propio mundo, pero en la forma más abierta y eterna de hacer durar mi presente e ideas de mi propio ser.


Mi búsqueda ha sido coloreada por etapas que constantemente al caminar el Tiempo a ido guiando y transformando en variados días de mañana soleada y noches de lluvia donde paisajes con veredas dan a probar aires frescos que me dieron sonrisas de seguridad y plenitud ante la fascinación de los invaluables regalos Divinos, a quienes le dedico mi vida con buenos y agudos sentidos.

Comencé saboreando la emoción de pintar con una constante intriga que pretendía en mi vida el sueño siempre visible al frente con olor a descubrir el arte de crear, lo cual me decidí en el mejor momento de inspiración en mi querer Libertad envuelta por la gran bendición en mis padres y la mayor inspiración que cualquier hombre puede soñar:

El nacimiento de mi hijo que trajo consigo un gran mensaje:

”Se quien eres, celo siempre, hazlo ahora conmigo, Papi Querido, soy tu luz por la noche, las estrellas necesarias para que de día en páramo nazca azul y en sus caminos crees destellos de estrellas que enciendan a cada paso con la mirada hacia la infinidad”.

Esta es la pauta que aclara mi comenzar, La Libertad, un periodo hermoso donde fui libre por primera vez al hacer lo que quería, mil ideas me rondaban y mi corazón guiñándolas las hacia bien recibidas, si bien cinco años de influencia plástica y lecciones pusieron en mi una llave, abrir la puerta era cuestión de inspiración. Con dulce bienvenida entre con zapatos de recién nacido tejidos con el amor de una abuela entre los verdes y el sendero de hormiga que lleva al panal de miel de las Artes. Hoy ya tengo Libertad y lucho por ella deseo reflejarla en mis pinturas, mi antiguo escape del mundo anti-establecido, aunque hoy en camino a ser ordenado, al igual que en mi pintura, al igual que mi vida.

Cuando transcurre un tiempo en la Alegría, ella lleva dentro un paseo que regala un poquito de sabiduría; la que hace nacer las mejores ideas y respuestas, es este momento el que pudo ser, luego que investigar y descubrir al estudiar mi nueva y sencilla base sobre el color, su significado, afección, armonía, nota musical, forma, material y mescla intentando definir en forma segadora y ramificada a modo de composición rítmica, la perfecta y liberada naturaleza, haciendo servirse con un poco de tecnicismos y la ciencia el darme cuenta de que las cosas más sencillas de la vida son las más difíciles de explicar, esto obviamente sin incluir al descubrir que es tan difícil de ver por primera vez.














Mi carrera como arquitecto a su tiempo dio un nuevo impulso que giraba rodeando cada aprendizaje por influencia de los libros que trajeron una nueva verdad. La que luego cambio.

Luego de haber experimentado, Me encuentro por sobre algunos pasos temáticos que me cuestionan mi paciencia y arraigo sobre algún nuevo despertar. Lo cual me llevó a pensar el porque de la forma e intentar dar una justificación al contraponerla sobre otra para enlazar el sentido de la línea.

Ya habiendo llegado la bendición de mi vida y al pensar en Dios, llegar de a mi la soledad que dio a mi mundo raíces cada vez más profundas y guiadas con esfuerzo sobre senderos de luz.

Y en cada sorprender y descubrir renazco con ojos nuevos cada día, y de estos uno en particular en la infinidad de tu creación, mi Señor de las nubes hacen en mi una nueva inspiración que como niño ángel admiro envolviéndome en su juego, donde atraigo un nuevo pensamiento y lenguaje, Las Nubes Delineadas de mi Inconciente, que a manera de enlace creador descubro con gritos lo que esta a cada instante en mi mente.

Siete años son. Ya y si le restamos tres de servicios a la vida ajena son cinco más de estudio, mas bien Son diez. Donde mi lucha y esfuerzo integran mi continuar... hasta Hoy.


Andrés Madriz Chacón






<$BlogCommentBody$>

<$BlogCommentDateTime$> <$BlogCommentDeleteIcon$>